En 2006, las ventas de motos en Francia aumentaron un 20%, pero el número de motoristas muertos en la carretera se redujo un 12,6%. En España las ventas además suben, pero las muertes lo hacen mucho más.
La clave puede estar en que Francia prohibió la venta de motos de más de 100 caballos en 2004, y los resultados parecen ser muy positivos.
Por ello, la DGT está estudiando el modelo francés, en base a los datos de un revelador informe del Observatorio de la Seguridad Vial: el 46% de las motos implicadas en un siniestro mortal tenía más de 100 caballos, cifra que aumenta hasta el 58% si miramos únicamente los accidentes en fin de semana. SEGUIR LEYENDO ….
















































