La compañía Aprilia, pretende con este lanzamiento poner un modelo de fácil manejo, manteniendo un motor de 850 centímetros cúbicos con un bicilíndrico en V a 90º y conservando el chasis del clásico Aprilia Mana. Esta versión X, dota a la motocicleta de velocidad y versatilidad.
La idea surgió en 2007, con el lanzamiento al mercado de la Mana 850, innovadora por su renovación de marchas Sportgear, con un control Autodrive que cuenta con siete cambios de marchas secuenciales, siendo un medio móvil predominado y poderoso, que cuenta con gran tecnología.
Con este lanzamiento de la Mana Aprilia X, el propósito es ofrecer facilidad y brindar de diversión a quien la maneje. Un extra de desafío, que conserva en su totalidad la contextura de la Mana Aprilia, añadiendo nuevas suspensiones en su parte de atrás, y neumáticos distinguidos para este medio móvil.
La motorización, cuenta con una cilindrada de 839 centímetros cúbicos, con dos cilindros dispuestos de modo longitudinal a 90º grados de cuatro tiempos. El modo de encendido es eléctrico, tiene una alimentación de inyección electrónica, una transmisión de siete velocidades de modo manual, secuencial o automático. Las emisiones de gases, constan en regla según la regla de la EURO3.

En cuanto a la suspensión delantera, contiene una orquilla telescópica de 43 milímetros, con un recorrido de 120 milímetros. La suspensión trasera, esta perfeccionada de un amortiguador con regulación hidráulica y un recorrido de 125 milímetros. Los neumáticos, son de 120/70 de 17 pulgadas respecto al delantero, y de 180/55 de 17 pulgadas con el de atrás.































Las ventas de motocicletas y ciclomotores se situaron en 23.801 unidades mientras el pasado mes de agosto, lo que supone una caída del 30% respecto al mismo mes del 2007, según la patronal Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas (Anesdor). En un comunicado, la entidad destacó que este mercado “sigue inmerso en una seria crisis”.
El cliente puede encontrar en las tiendas de la cadena numerosos
En 2006, las ventas de motos en Francia aumentaron un 20%, pero el número de motoristas muertos en la carretera se redujo un 12,6%. En España las ventas además suben, pero las muertes lo hacen mucho más.

















